AUTOHIPNOSIS Y DEPORTE

En nuestra cultura, estamos especialmente educados para potenciar el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, que es la parte que suele activar los procesos racionales y conscientes. En el colegio aprendemos a leer, a escribir, a desarrollar la lógica, pero no se nos suele enseñar a manejar nuestras propias emociones, las sensaciones, los símbolos , la imaginación o los sueños ; … que suelen estar regidas por el hemisferio derecho .images (1)

Más bien solemos ignorarlas como algo que no es lógico ni racional, olvidándonos de que somos una unidad en la que lo psicológico y lo físico forman parte de una misma cosa. Cuando comenzamos a reprimir y a silenciar esas emociones que son una valiosa fuente de información, comienzan a surgir problemas tales como inseguridades, ansiedad, problemas en la relación y la comunicación y problemas de carácter psicosomático. Estas situaciones aparecen en el mundo del deporte como en cualquier otro tipo de actividad humana. La hipnosis puede ser una valiosa ayuda para estas dificultades, siempre y cuando tengamos en cuenta que la hipnosis no es en sí una terapia , sino un medio que facilita y agiliza los procesos terapéuticos y de ayuda. Al igual que la anestesia no cura una enfermedad pero puede facilitar una intervención quirúrgica o aliviar un síntoma. También debo de advertir que para que tengamos garantías de un adecuado uso debe ser dirigida por un profesional especialista con la adecuada formación universitaria en psicología o psiquiatría.

En esta ocasión voy a hablar de la hipnosis ericksoniana, desarrollada por el psiquiatra norteamericano Milton Erickson considerado por muchos como el más importante hipnoterapeuta del siglo XX. Entre otros muchos clientes atendió a numerosos componentes de los equipos olímpicos de estados unidos en especialidades tan dispares como el atletismo o el tiro entre otras. Milton Erickson generaba un trance natural en el cliente, similar al que podemos experimentar cuando nos abstraemos y nos quedamos “como en Babia” o “en la luna”. Así favorecía la conexión con nuestro mundo interior e inconsciente, manteniendo a la vez activa y receptiva la parte consciente o hemisferio izquierdo a la vez que facilitaba el trabajo conjunto de ambos lados para la resolución de un problema.

En ese nivel intermedio de trance, donde la respiración y el ritmo cardiaco disminuyen y el cerebro emite ondas alfa, propias de un estado de meditación o de gran relajación, el terapeuta realiza su trabajo ayudando a reorganizar y estructurar pensamientos, sentimientos o emociones.

Las diferencias entre la hipnosis clásica y la ericksoniana están más en el método que en los resultados. La segunda no es tan ritualista, ni tan directiva. El terapeuta no tiene por qué llevar al cliente a un estado de trance profundo donde la conciencia no esté presente, ya que lo que precisamente interesa en este tipo de terapia es que el/la paciente se dé cuenta de lo que ocurre para solucionar los problemas que puedan surgir.Beautifull_Memories_by_Virus69

El experto en hipnosis ericksoniana acuerda con su cliente unos objetivos y una dirección para lograrlos tanto en el plano racional como en el emocional. En estas circunstancias los síntomas aunque puedan resultar desagradables, se convierten en una fuente de información que nos pueden aportar noticias importantes sobre el origen o cómo se desarrolla el problema; de alguna manera los síntomas son nuestros aliados y no tenemos por qué luchar contra ellos de manera inmediata y drástica; sobre todo sin haber antes explorado y evaluado las posibilidades de actuación que dentro pueden ocultar.

En estas sesiones de hipnosis resulta habitual que en un primer momento tenga lugar una conversación hipnótica , en la que el terapeuta hace preguntas al paciente sobre su dificultad para ayudarle a tomar mayor conciencia e ir creando las condiciones apropiadas para trabajar más tarde y directamente con los aspectos más inconscientes de su sistema mental. En la segunda fase el/la cliente es inducido a un estado de trance de manera casi inadvertida mediante juegos de palabras y términos clave introducidos en la misma conversación que generan perplejidad en el cliente ; o mediante algún ejercicio sencillo de relajación. La voz del terapeuta y el lenguaje son la única guía que acompaña a la persona. También puede utilizar recursos como metáforas o cuentos que aparentemente poco o nada tienen que ver con la situación sobre la que se está trabajando, pero que en un plano más profundo aportan estrategias clave para el logro del objetivo planteado.

La hipnosis es un recurso más a utilizar en la relación de ayuda con la /el cliente; no es en sí una alternativa a otros medios de intervención si no un complemento que contribuye también a generar procesos de cambio potenciadores en la persona. Una de sus ventajas es que permite descubrir que disponemos de los recursos internos y los conocimientos necesarios para solucionar desde dentro nuestros propios conflictos y que podemos considerar los obstáculos como nuevas oportunidades para aprender a vivir en total plenitud.

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Categorías: PSICOLOGIA DEL DEPORTE | Etiquetas: | Deja un comentario

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