EL PODER DE LAS CREENCIAS

NADANDO. Club Natación Jaén. Nº67. octubre-diciembre 2001. P23-26

Las creencias son unas de nuestras más importantes normas de funcionamiento ; quizá podríamos establecer una definición útil como la siguiente: “Las creencias son aquellas ideas que aceptamos a pesar de las evidencias en su contra”. Tenemos creencias sobre nosotr@s mism@s , sobre lo que es posible , sobre lo que podemos hacer y sobre lo que merecemos . Recordemos que las creencias no son necesariamente ciertas , sino que son la mejor valoración de cómo es el munbrain-keyholedo que podemos tener a partir de nuestra experiencia particular . En realidad , existe una importante diferencia entre lo que sabemos –por ejemplo que ahora usted está leyendo este artículo – (cosa segura y cierta) , y que usted crea que no es capaz de entenderlo ( quizá porque hay ciertos aspectos que no llega a comprender plenamente ) . 

Muchas de nuestras creencias tienen su origen en cómo los adultos más significativos y las personas importantes para nosotros se comportaban en los años de la infancia , y a los que podíamos observar en su manera de funcionar. Por ejemplo , si de pequeños observamos que algún mayor relevante para nuestra comprensión del mundo ( nuestro padre, un entrenador, un profesor…) , se pone nervioso antes de participar en algún juego deportivo, pronunciar alguna charla en público , etc ; es más probable que nosotros luego sintamos ansiedad al tener que participar en algún tipo de acto ante los demás ; incluso puede que lleguemos a creer –aunque sea inconscientemente – que es normal y conveniente sentirse nervioso porque así lo haremos mejor , sobre todo si esa fue la explicación que ellos nos dieron (con su mejor intención ) para justificar o explicar cuáles eran los motivos que creían causa de su propia conducta. Otra creencia que nos suele limitar bastante en nuestro desarrollo , es pensar que todas las causas de nuestras dificultades en la vida tienen su origen sólo en lo que aprendimos de pequeños , que es responsabilidad de los otros y que ya es muy difícil o tarde para cambiar . Pero nuestros mayores lo hicieron en general lo mejor que supieron y pudieron , conforme a las convenciones sociales y los tiempos que les tocó vivir . Esto no implica que lo que hicieran estuviera mal, pero tampoco que estuviera bien.

En muchas facetas en nuestra vida puede merecer la pena explorar qué creencias pudimos haber adquirido y seguir manteniendo , a pesar de las evidencias que las contradigan .

Os propongo que hagáis el siguiente ejercicio: CUESTIONANDO NUESTRAS CREENCIAS LIMITADORAS .

Escoged alguna situación en el ámbito deportivo , o profesional o personal que os gustaría mejorar o en la que tenéis alguna dificultad y contestad a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué ideas respecto a cómo afrontar esa situación , aprendiste de tu padre?
  • ¿Qué ideas respecto a cómo afrontar esa situación , aprendiste de tu madre?
  • Idem respecto a algún entrenador o herman@ o chic@ mayor que influyó en ti .
  • ¿Qué ideas recibiste de tu grupo de amig@s?
  • ¿Cuáles de estas actitudes y creencias sigues manteniendo actualmente?
  • Reflexionándolas en frío , con qué aspectos estás de acuerdo ahora con ellas?

Cuando intentes responder a estas preguntas , recuerda no sólo lo que esas personas te decían , sino también lo que hacían en realidad . Por ejemplo , puede que alguna persona te recomendara tranquilizarte mientras se mordía nerviosamente las uñas antes de una prueba . creencias2

Haz una lista con las creencias que detectes respecto a la situación elegida , todas las cosas que crees que son ciertas respecto a ti y respecto a tu manera de reaccionar y responder ante esas circunstancias. Es posible que incluyas frases como “creo que debo de ganar siempre”, o “creo que si no lo hago muy bien , entonces es que no sirvo para esto”… Por otro lado puede que generes pensamientos del tipo:”si ahora no gano, esto no es el fin del mundo; al menos lo intenté lo mejor que pude”; “creo que podré superarme la próxima vez”…

Tómate algún tiempo para hacer esta lista . Puedes añadir ideas que se te ocurran más adelante. Y recuerda , identifica lo que crees sinceramente que es cierto , no lo que te gustaría que lo fuera .

Lo que creemos que merecemos puede influir en cómo nos enfrentamos a nuestras circunstancias . ¿Qué tipo de circunstancias crees que mereces? ¿Y por qué?. Explora tus circunstancias deportivas o de otro tipo rellenando los espacios en blanco de la siguiente pregunta y hazlo teniendo en cuenta tus sentimientos :

“Me merezco circunstancias (deportivas / académicas / familiares…) que sean ………………

porque ………………………………………”

Escribe lo primero que se te venga a la cabeza y reflexiona después sobre ello:

1.-¿Crees que realmente es eso lo que te mereces?…………………………………………..

Si le has puesto algún límite a lo que deseas de alguna forma , ¿qué cosas te han influido para que lo hayas puesto?.

2.-¿Tienen alguna de estas creencias origen en tu propia experiencia, habiéndolas comprobado en situaciones reales?

Si es así , ¿cómo sabes que seguirá siendo así el resto de las veces?.

Vamos a explorar un método para analizar cualquier creencia que esté limitándote en el afrontamiento de tus retos:

  • Piensa cuál es el reto o logro que desearías obtener.
  • Piensa qué es lo que te impide lograr lo que deseas . Escribe lo primero que te venga a la cabeza , aunque te parezca extraño o absurdo.
  • ¿Qué tipo de objeciones hay?. ¿Cuáles de estas objeciones son restricciones reales presentes en tu entorno , o en tu vida y cuáles son creencias tuyas?.
  • Ahora piensa cuál es la parte positiva de estas creencias que parecen impedirte tener lo que deseas . Por ejemplo , pueden querer protegerte de poder vivir un fracaso o que te rechacen.
  • Después pregúntate a ti mism@ :¿”Qué es lo que preferiría creer a cambio?”.

           Si tuviera la posibilidad de escoger, ¿cuál sería la creencia que preferiría tener respecto a mí mism@ o a los demás y que siguiera conservando el aspecto positivo del paso 4, a la vez que aumentara mis posibilidades de acción en la vida?.

  • Ahora piensa en cómo cambiaría tu vida si actuaras como si la creencia fuese cierta y sustituyera a la que ahora te limita. Puedes responderte a las siguientes preguntas:
    • ¿Hasta qué punto te satisfaría?.
    • ¿Qué pensarías entonces?
    • ¿Cómo actuarías en ese caso?
    • ¿Dónde o en qué lugar desarrollarías esas acciones?
    • ¿Cómo te sentirías actuando así?
    • ¿Qué tipo de cosas dirías?
    • ¿Cómo prevés que reaccionarían los que te rodean?

Si te paras un momento a pensar en ello, te darás cuenta de que la única cosa que hace que una creencia limitadora sea cierta es el hecho de que te comportas en todo momento como si lo fuera . Si tienes una creencia diferente no va a cambiar el mundo ni sus circunstancias automáticamente , pero estás en mejores condiciones de llevar a cabo las acciones que provoquen los cambios que deseas. ¿Cómo sabemos qué es lo que creen las personas?… Observando como actúan. Para dejar de creer una cosa , comienza por modificar tu conducta , cambia de comportamiento. Si creo que me da pánico competir delante de mucho público, sitúate en esa situación e imagínate actuando como si fueras una persona desenvuelta , relajada y sin miedo a esta situación ; y luego vé y busca situaciones en las que te esfuerces en poder comportarte conforme imaginaste.creencias1

Creer no es igual que “saber”. La gravedad no necesita ser creída para que caigamos si saltamos desde un lugar elevado. Sin embargo , muchas creencias funcionan en nosotros como si fueran sapiencias, cuando en realidad no lo son.

Por último , matizar que tener creencias positivas no equivale a ser un ingenuo optimista; por ejemplo, no sabemos qué cosas son ciertas respecto a los demás. Todo lo que podemos decir es que nuestras creencias determinan nuestras expectativas, las cuales influyen en nuestra manera de comportarnos. Por ejemplo, si creo que un deportista no me hará caso a mis instrucciones como entrenador/a, me relacionaré con él de manera inconscientemente negativa , con lo cual lo predispondré inconscientemente a que , esa persona ,se comporte a la defensiva conmigo. Esto no significa necesariamente que esté dispuesto a atender en todo momento; o que tenga la capacidad para hacerlo (puede que ese día esté cansado, preocupado…).

Por lo tanto, tiene sentido utilizar creencias que puedan ayudarnos a abrir puertas en lugar de dar por supuesto que dichas puertas están cerradas , sin comprobarlo. Quizá de lo que estemos hablando sea de actuar con esperanzas realistas. Os animo a que creáis que poner en práctica los ejercicios que aquí se se proponen , puede seros de alguna utilidad. Un saludo.

******************************************************************************************

***************************************************************

Anuncios
Categorías: PSICOLOGIA DEL DEPORTE | Etiquetas: | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: